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La Pizarra Dinámica ha sido diseñada para proporcionar una herramienta para el entrenamiento y automatismo de las dos rutas cognitivas implicadas en la lectura y escritura.
Con la opción de trabajo a nivel de "texto" podemos trabajar el desarrollo de la ruta léxica. Opción que estaría indicada en la enseñanza o rehabilitación de:
Aumento de velocidad lectora, superando la lectura silábica.
mejora de la comprensión lectora y ayuda para la estructuración e integración de los contenidos en la memoria a largo plazo.
Con la opción de trabajo a nivel de "palabra" podemos trabajar el desarrollo de la ruta fonológica y retenes grafémicos. Opción que estaría indicada en la enseñanza o rehabilitación de:
Errores de lectura típicamente disléxicos con confusión de fonemas ( por ejemplo “d” por “b).
Errores o lectura dificultosa de sílabas trabadas.
Errores en la escritura al dictado de palabras nuevas y/o complejas.
A la hora de diseñar la pizarra dinámica, se partió desde una rigurosa base teórica que tuviera en cuenta los “procesos cognitivos implicados en la lectura”. Es interesante hacer un pequeño repaso simplificado de los mismos, para hacer un mejor uso de la herramienta.
Cuando el cerebro se enfrenta a una palabra puede leerla de dos formas: a través de la ruta fonológica o de la léxica. Intentaremos explicar la diferencia gráficamente: cuando una palabra es vista por primera vez, el cerebro la lee por la ruta fonológica, va reconociendo una a una las letras que la componen. A raíz de que esa palabra se presenta varias veces, la palabra se convierte en frecuente o conocida y el cerebro la va a “reconocer” por la ruta léxica. Es un proceso diferente al fonológico en el que el cerebro no va a ir letra a letra, sino que es más similar al de escanear la palabra en bloque. El cerebro dispone de un almacén léxico donde se encuentran todas las palabras que ha visto anteriormente, cuando en un texto aparece una palabra conocida la coteja con ese almacén en un proceso rapidísimo, tras el que reconoce la palabra en bloque.
En cuanto a la escritura y los errores ortográficos, hay un proceso muy importante y muy relacionado con la ruta fonológica, el retén grafémico. Es una memoria de capacidad limitada a corto plazo. Tiene una función primordial a la hora de hacer una copia, y sobre todo un dictado. Cuando un niño copia una palabra por primera vez, su cerebro “busca las letras que la forman” y las retiene el tiempo suficiente para que su mano transcriba en el papel la palabra.
¿Qué implicaciones prácticas tiene todo esto a la hora de enseñar a leer o de superar un trastorno de lectura?. Veámoslas.
El dominio de la ruta fonológica en la enseñanza bilingüe: se hace imprescindible. Recordemos que para leer palabras nuevas en la única alternativa que tiene el lector, en la enseñanza bilingüe el número de palabras al que se tiene que enfrentar un niño es sencillamente “el doble”. Por otro lado, es interesante señalar que esta ruta también es utilizada cuando la palabra es compleja en estructura ( sílabas trabadas, triptongos etc…) o larga en tamaño ( característica bastante común en el euskera).
Para el desarrollo de la ruta léxica (para que las palabras se vuelvan frecuentes) solo hay una alternativa, verlas muchas veces, o lo que es lo mismo “leer mucho” y sobre todo en las primeras etapas de la lectura, leer varias veces el mismo texto. Tarea que suele resultar tediosa y aburrida para los lectores noveles, sobre todo si no tienen especial facilidad, y por tanto perciben que no lo hacen bien.
Los errores ortográficos en la escritura serán más frecuentes cuanto menor sea el número de representaciones léxicas y ortográficas que posea el cerebro. La escritura de las palabras será más lenta, con serios problemas en los dictados y el número de faltas de ortografía elevado.
Los errores de escritura de tipo disléxico con omisiones de letras, inversión de sílabas etc.,van a estar muy relacionados con un déficit o falta de entrenamiento en el retén grafémico . Una vez más la falta de dominio se hará más patente cuanto más larga y compleja sea la palabra a transcribir.
La pizarra nos va a permitir presentar cualquier texto y dotar a las palabras de movimiento. El sistema permite adaptarse a cualquier velocidad lectora inicial, para paulatinamente ir aumentando la velocidad y complejidad del mismo. Esta es la clave de su éxito, al ser tan sumamente adaptable al momento evolutivo del niño/a para la lectura, la mayor parte de sus interacciones con el texto son reforzadas al acabar con éxito la tarea propuesta, con lo que se impide y disminuye la probabilidad de aparición de frustración frente a la tarea.
Se presentan dos opciones de trabajo:
Nivel de texto, cuyo objetivo es el desarrollo de la ruta léxica.
Nivel de palabra, cuyo objetivo es el desarrollo del análisis visual de los grafemas que generen problemas de discriminación y el retén grafémico.
Presentar los textos párrafo a párrafo para ser leídos varias veces seguidas cada uno. Sugerimos empezar por una lectura estática del texto, en la que el niño puede leer silabicamente. A partir de esa primera lectura, damos el efecto de desaparecer a una velocidad determinada (que será distinta para cada niño), de forma que las palabras irán desapareciendo del panel, lo que obligará al niño a utilizar la ruta léxica de reconocimiento global de la palabra. En un segundo intento de lectura sobre el mismo párrafo, animar al niño a intentarlo a una velocidad superior. La experiencia en el uso pedagógico con niños con problemas lectores nos ha demostrado que responden muy bien frente al sistema, y que se suele conseguir numerosísimas lecturas repetidas de un mismo texto sin tener conciencia de ser una tarea tediosa y aburrida.
Se consigue automatizar en poco tiempo el uso de la ruta léxica y la superación de la lectura silábica. También un aumento grande del número de palabras con representación léxica. Se supera el vicio del salto de línea. Y quizás los más importante de todo, un cambio de actitud y de autoestima frente a la tarea de la lectura.
Consultar la guía práctica visual del manual de uso en la página web
Presentar grupos de palabras o pseudoplalabras que contengan los grafemas que nos generan el problema de lectura y/o escritura. Sobre un grupo de palabra trabajar distintos ejercicios:
Seleccionar el efecto aparecer borrando, resaltar los grafemas problemáticos con colores distintos y pedir al niño que nos nombre la palabra una vez que ha sido deletreada en la pantalla. Se recomienda hacer posteriormente un ejercicio escrito. Pedir al niño que escriba una a una las palabras que le han sido deletreadas en la pantalla.
Repetir los ejercicios anteriores, pero retirando la ayuda de los colores para la correcta discriminación de las letras.
Para conseguir un dominio total, podemos complicar el efecto aparecer borrando activando la casilla de efectos “invertir”. Conseguiremos que las palabras sean presentadas para el deletreo en orden inverso, desde atrás hacia delante.
Se consiguen superar los errores del análisis visual de los grafemas. Se sobre-entrenan y automatizan las memorias operativas de trabajo del reten fonológico y grafémico.
Consultar la guía práctica visual del manual de uso en la página web.
Con la opción de trabajo a nivel de "palabra" podemos trabajar con la ruta fonológica. Opción que estaría indicada en la enseñanza o rehabilitación de:
La lectura silábica.
Superación de la dislexia y los distintos errores en la lectura: omisión, sustitución, inversión, dificultades con las palabras funcionales, con palabras poco frecuentes, palabras complejas (trabadas etc..)...
Con la opción de trabajo a nivel de "palabra" como a nivel de "texto" podemos preparar material imprimible para su realización escrita para la superación de la disortografía.
Para su concepción podremos jugar con la utilización de colores para resaltar y centrar la atención sobre algún grafema concreto, así como podemos crear material de rehabilitación utilizando espacios en blanco para ser completados una vez impresos, tanto a nivel de letra como de palabra.
A la hora de diseñar la pizarra se desarrollo una interfaz de uso muy sencillo, con menús emergentes laterales que facilitan el seguir los pasos. A su vez, se desarrollo una guía de uso visual en la propia página Web. Se recomienda su visita previa, de cara a visualizar los videos que describen con gran claridad y sencillez los pasos para el uso correcto de la pizarra.
La herramienta no posee ningún sistema específico para la evaluación. Pero, al mismo tiempo su utilización en sí ya constituye una evaluación. Cada página leída a una velocidad determinada supone un reto para el lector. El aumento de la velocidad lectora, medido objetivamente en palabras por minuto, supone una evaluación continua.
Autor: Eduardo Herrera Cantera. Psicólogo y Logopeda, especialista en la rehabilitación de retrasos lecto-escritores.
Diseñador: Javier Corrales Rodriguez.